Qué debemos saber sobre la Leishmaniosis

El 1 de junio se celebra el día nacional de la prevención de la Leishmaniosis. Se trata de una forma más de recordar la importancia de prevenir contra esta enfermedad tan oída por todos. Y, es que, probablemente, la leishmania sea una de las enfermedades vectoriales más conocidas. En este post os contaré en qué consiste, como lo tratamos y, lo más importante, como prevenirla.

Leishmaniosis, qué es

La Leishmaniosis es una enfermedad vectorial, probablemente, una de las más conocida por todos. El mosquito flebótomo es el enemigo que porta el parásito y puede infectar tanto a animales como a personas (los casos en personas hasta ahora son pocos, y generalmente ligados a alguna otra patología que debilite el sistema inmune, aun así, debemos tener mucha precaución con los mosquitos, sobretodo en casas con personas enfermas, mayores o bebés). Siendo ésta una enfermedad grave y transmisible a personas, creo que debemos darle la importancia que se merece, pero eso sí, siempre desde la coherencia, el sentido común y los estudios científicos.

Sabéis que me encanta contaros anécdotas, pues bien: han llegado a pedirnos que eutanasiemos a un perro con leishmania, porque no querían que hubiera riesgo para las personas que vivían con él y, lo peor de todo, es que decían que su médico se lo había recomendado (esto quiero creer que fue de su cosecha y que no es real que un profesional del sector sanitario haya recomendado tal barbaridad).

En fin, a lo que vamos,  para que la leishmania se contagie, es necesario la actuación del mosquito, SÍ o SÍ, no se contagia por acariciar al perro, ni por que nos dé lametones, ni por recoger sus cacas… Un humano se va a contagiar de leishmania si le pica un mosquito, y ¡los moquitos vuelan señores!  Con lo cual: el mismo riesgo de que te pique un mosquito con leishmania existe tanto si tienes en casa a un perro enfermo, como si el mosquito viene de casa del vecino o del pueblo de al lado…. Es decir, ¡deshacerte de tu perro NO solucionada nada! ¿Está claro verdad?. Aprovecho aquí también para explicar esto, a la gente que me dice que a su perro no le pone collar ni pipetas porque casi no sale a la calle y vive en un décimo piso.

Otras formas de contagio

Entre perros, además de por picadura de mosquito, podría contagiarse en una transfusión de sangre (si el perro donante no se ha testado previamente), y hay algunos estudios recientes que indican que también podría transmitirse a través de garrapatas y por la placenta (por eso, entre otras cosas importantes, NO debemos hacer criar a perras con leishmania).

Síntomas de la Leishmania

En cuanto a síntomas, aquí ¡el abanico de posibilidades es enorme! Groso modo, podríamos decir que hay 2 cuadros:

  • Cutáneo: generalmente se manifiesta mediante lesiones en piel .

Descamación (caspa) generalizada o localizada (normalmente en la zona de las orejas); crecimiento anormal de las uñas, aumento de ganglios linfáticos, sequedad en los ojos y lesiones derivadas de esto,  heridas costrosas alrededor de los belfos (labios) o en los borde de la trufa (nariz); una lesión muy típica en esta presentación es el “chancro de inoculación”, que suele presentarse en la cara interna de la oreja, y es como si fuera un granito con costra que no termina de curar bien.

Esta presentación suele necesitar tratamientos menos “agresivos” y obtenemos mejor respuesta.

  • Visceral: esta solemos explicarla como “la que afecta a nivel interno”, y puede entre otras cosas provocar anemia, pérdida de peso, daños en hígado y/o riñón, dolor articular, etc

En esta presentación suelen necesitar tratamientos combinados y controles más frecuentes.

Como prevenir la Leishmaniosis

Aunque existen tratamientos contra la Leishmaniosis, como siempre os digo «más vale prevenir que curar» y en esto no lo es menos. Por ello, lo principal es un buen plan antiparasitario anual que, además, nos ayudará a prevenir el resto de enfermedades vectoriales.

Esto aún cobra más sentido e importancia si tenemos en cuenta la zona en la que vivimos, por lo que deberemos usar productos todo el año. Esto no quiere decir que debáis usar siempre los mismos. De ahí, la importancia de que tu veterinario cree un plan personalizado a tu mascota en función del animal, ambiente y temperatura de la zona, época del año…

 

Vacuna frente a la leishmania

Ahora es cuando entramos en terreno pantanoso. Y, es que, aunque hay polémica al respecto, yo SÍ recomiendo vacunar frente a leishmania. Y por eso os hablo de esto a continuación.

Una de las claves es vacunar SÓLO a animales sanos! Para ello es imprescindible que antes realicemos un test sanguíneo para asegurarnos de que el animal es negativo. Además, como os he dicho antes, la leishmania es un parásito, y por ello, para conseguir la máxima eficacia con la vacuna, el animal debe estar al día en los tratamientos antiparasitarios

En la actualidad disponemos de 2 tipos de vacuna contra la leishmania, canileish y letifend; se recomiendan poner a partir de los 6 meses, os resumo las características de cada una:

 

1. Letifend. 72% de eficacia; seguridad garantizada; todavía no he tenido ningún perro que tenga reacción tras aplicarla; su efecto empieza

 

28 días después de la aplicación; 1 dosis es suficiente y dura 1 año; mi consejo: recomiendo esta en animales de tamaño pequeño con predisposición o antecedentes de alergia.

2. Canileish. Esta fue la primera vacuna contra leishmania que salió al mercado; 92,7% de protección; su efecto empieza 28 días después de la aplicación, pero ¡OJO! La primera vez que se use en la vida del animal (lo que llamamos primovacunación) deben ponerse 3 dosis para conseguir inmunidad (1 inyección cada 3 semanas por un total de 3 inyecciones); el

efecto dura 1 año y después una única dosis anual de recuerdo es suficiente para el mantenimiento; aproximadamente un 15% de animales pueden sufrir reacciones tras su aplicación. Aquí debo lanzar un mensaje de calma, ya que durante algún tiempo se dijeron barbaridades sobre esta vacuna; es cierto que hemos visto animales con fiebre, inflamación o dolor en el punto de inyección, angioedema, vomitos… pero, en todo momento, han sido casos leves que se controlan muy bien con medicación. De hecho, como sabemos que este riesgo existe, a los animales que decidimos vacunar con esta marca, les aplicamos un protocolo preventivo para evitar estos efectos no deseados.

Como veis… no hay nada “mágico” contra esta terrible enfermedad, y pese a que desde que tenemos la vacuna han bajado muchísimo los casos, aún seguimos lamentando muertes… por ello insisto en que contra la leishmania toda prevención es poca, y si en vez de una única acción, combinamos 2, 3 o 4, ¡Mejor que mejor!

El consejo de #SarayMiVeterinaria

Recordaros también, como os he dicho anteriormente, que el desarrollo de estas enfermedades, con mayor o menor gravedad, va ligado al estado inmunitario del animal (lo que solemos llamar “sus defensas”), por ello existen también suplementos nutricionales destinados a tal fin.

En último lugar, como por desgracia, ninguna prevención da garantías al 100%, debes realizar una vez al año un test sanguíneo contra las principales enfermedades, ya que, en caso de haberla contraído, detectarla de forma precoz puede ser vital.