Un cachorro en la familia

Los primeros consejos de Saray, mi veterinaria sobre la llegada de un cachorro a la familia

La llegada de un nuevo miembro a la familia siempre supone una gran ilusión y como en todos los casos, cualquier cambio sugiere dudas. ¿Cómo educamos a nuestro cachorro? ¿Qué le damos de comer? ¿Cuándo puede un cachorro salir a la calle? Hoy intentaré daros unos pequeños consejos, sencillos pero útiles como adiestradora y veterinaria.

Desde que pensé en crear este blog, son cientos las cosas que se me pasan por la cabeza. Hay tanto que decir, tanto que contar… Por eso, he decidido empezar por el principio. En este post intentaré hacer un pequeño resumen de lo esencial y poco a poco, iremos creciendo juntos. Vayamos por partes.

¿Estamos seguros?

Lo hemos leído una y mil veces. Nos lo dicen, lo sabemos, pero tengo que recordarlo. Antes de tomar la decisión de tener un perro, recordad que una mascota supone que debemos de disponer de tiempo para dedicarle, dinero para sus cuidados, paciencia para educarle… y ganas de recibir el amor más incondicional. Crudo o no, si no puedes permitírtelo ¡No lo tengas!

Saray Mi Veterinaria cachorros
La llegada de un cachorro a casa

Son tantos los asuntos por los que nos preguntáis cuando hacéis crecer la familia, que no se sí sabré sintetizar todo en un post. Aunque muchos de vosotros habréis decidido adoptar un perro mayor, en este post, en concreto, hablamos de hacer crecer la familia con un cachorro perruno. En este caso, hay que recordar que los cachorros deben estar con su madre hasta las 8 semanas tanto por motivos de lactancia como de comportamientos sociales.

La alimentación de un cachorro

Una de las consultas más comunes es si se le puede o debe dar leche a un perro. Lo ideal sería que el cachorro permaneciera con su madre durante sus ocho primeras semanas de vida y se alimentara con leche materna, pero bien es cierto, que no siempre se dan las situaciones ideales. Transcurridas las 3 primeras semanas de vida el aparato digestivo de los perros y gatos es capaz de digerir ciertos alimentos,  es por ello, que os aconsejo que dejéis de lado la leche artificial. Además, son muchos los animales que no digieren bien la leche. Es por todo ello, que  nuestros compañeros no necesitarán tomar leche artificial. Lo que os recomiendo es ofrecerles una alimentación adecuada a su edad y tamaño.

¿Qué quiero decir con alimentación adecuada?

Tema polémico donde los haya, con alimentación adecuada lo que intento decir no es otra cosa que, la alimentación recomendada por los profesionales. Entiendo que muchos podáis pensar que queremos hacer negocio con ello, pero os aseguro que no se trata de eso. Siempre explico que no es necesario que compren la comida en mi consulta. Lo que sí que es necesario es que sea de calidad.

Os propongo una reflexión:Pensad en todos los excedentes de panadería, carnicería, pescadería… que produce un gran supermercado que, además, fabrica su propia marca de alimentación para animales. Os dejo este enlace de un artículo de «El Confidencial» por si os interesa.

Higiene de un cachorro

Los pequeños no controlan todavía su entorno ni mucho menos sus esfínteres, es por ello, que es muy común que los cachorros se ensucien con facilidad (restos de caca, pisan el pipí…). En la medida de las posibilidades, siempre que no estén aún vacunados, os aconsejo que mantengáis su limpieza con toallitas, champú en seco o limpiezas locales. Para casos más extremos, si fuera necesario un baño, hacedlo con mucho cuidado, asegurándoos de que no cogen nada de frio y secándoles por completo.

Pipi y caca

Para muchos supone un suplicio este tema pero os aseguro que no es tan complicado como muchos creeis. Desde un principio, se les debe de enseñar que existe la “zona sucia” y la “zona limpia”. Para ello, hay cuatro pautas básicas que se deben seguir: control de horas de comida y sueño, uso de empapadores, refuerzos positivos y nada de castigos. Este tema, lo trataremos con más profundidad un poco más adelante.

La socialización de los perros

El período de socialización abarca desde las 3 semanas a los tres meses. Es por ello que durante ese tiempo le presentemos todos los estímulos posibles con los que vaya a convivir: niños, ruidos, aspiradora, otras mascotas; personas de todo tipo… Es importante que crezca conociendo en qué mundo va a vivir.

Cuando puede salir a la calle

Es curioso lo extendido que está el mito de que un cachorro no debe salir a la calle hasta que no tenga las vacunas puestas. No sólo puede, sino que debe, precisamente por lo que hablábamos de la socialización, cuanto antes vaya conociendo los estímulos de su ciudad, mucho mejor. Esto no quiere decir que debamos llevárnoslo al monte el primer día. Debemos sacarlo de forma segura y paulati

Lo que recomiendo, como veterinaria es que, de las 3 a las 6 semanas lo empecemos a sacar en brazos. De esta manera, el cachorro comenzará a recibir los estímulos de una forma segura. A partir de las 6 semanas, y en función de las vacunas, podremos ir aumentando sus salidas de forma progresiva. No obstante, en el momento de la vacunación, consultad con vuestro veterinario.

Cuidados veterinarios

¿Cuándo debemos llevar a nuestro cachorro a su primera consulta veterinaria? En mi opinión, es importante acudir pronto. Será el/la veterinari@ quien mejor nos aconseje sobre la alimentación que debemos darle, como enseñarle a hacer sus necesidades en el lugar habilitado para ello, como empezar a sacarle a la calle y cómo ayudarle a socializar. Por mucho que quisiera, sería imposible daros todas las pautas en un post. Dicho esto, y en función de cada caso, la primera visita debe hacerse a las 4 semanas. En esta cita, el veterinari@ os explicará los protocolos de tratamientos preventivos. Tened en cuenta, que el primer año de vida, suelen requerir muchas visitas, por lo que os aconsejo que, valoréis los seguros para mascotas que suelen salir más que rentables.

La llegada de un cachorro, conclusión:

Si a la primera pregunta (¿Estamos seguros?) la respuesta es sí, ¡bienvenid@s! Acabaís de empezar una nueva vida en la que os podrá faltar cualquier cosa, menos amor.

Espero que os haya gustado y, sobre todo, que os haya sido útil. Recordad que en ningún caso, un blog puede sustituir la visita de un veterinario. Mi intención es sólo dar unas pequeñas pinceladas sobre un tema que genera tantas dudas como ilusión.

¡Espero este sea el primero de muchos! Nos leemos pronto.